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Hay una enfermedad de transmisión sexual que es capaz de causar graves daños en tu hígado, que afecta tu salud para siempre. ¿Lo sabías? Esa enfermedad es la hepatitis B, una infección del hígado producida por virus, que puede contraerse por vía sexual y que puede tener importantes consecuencias en tu salud y tu futuro. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, 257 millones de personas en el mundo viven actualmente con esta ETS [1].
Si eres sexualmente activo es importante que comprendas cómo se contagia, sus síntomas y tratamiento y, especialmente, que sepas que hay formas de prevenir la hepatitis B. Si no sabes cuáles son, sigue leyendo este artículo porque a continuación te lo explicamos.
La hepatitis B es una infección del hígado que se transmite a través de la sangre y los líquidos corporales. Se trata de una enfermedad de transmisión sexual altamente contagiosa [1].
Mucha gente vive con la Hepatitis B durante años y no se da cuenta porque no presenta ningún síntoma. Aun así, si no se recibe el tratamiento adecuado, esta condición puede causar graves daños en la salud.
Se suele contagiar por la sangre y en menor medida por la saliva, el semen y otros tipos de líquidos que provienen de la persona infectada. Puedes contraer hepatitis al:
Si la mujer embarazada está infectada, también puede transmitirle la enfermedad al bebé durante el parto.
Los signos y síntomas de la hepatitis B pueden ser leves o graves y aparecen en los primeros meses, aunque hay veces que se manifiestan a las dos semanas de la infección. Algunas personas pueden no presentar ninguna señal nunca.
Los síntomas de la hepatitis B más frecuentes son:
Las consecuencias de la hepatitis B pueden ser leves o graves dependiendo del desarrollo de la infección. Una infección leve puede causar fiebre, dolor abdominal, poco apetito, pérdida de peso, vómitos y cambios en el color de la orina y en las deposiciones. Si la infección es grave, puede permanecer en el organismo para siempre, causando fibrosis hepática, algunos tipos de cáncer de hígado o cirrosis crónica.
Para diagnosticar la hepatitis B se pueden llevar a cabo varias pruebas:
La mejor manera de prevenir el contagio de hepatitis B es la vacunación. Aun así, se aconseja el uso correcto del condón como uno de los métodos más eficaces para disminuir el riesgo de contagio, además de realizar revisiones regularmente. El condón puede ayudar a prevenir las infecciones de transmisión sexual, pero es básico entender cómo usar el condón de forma apropiada y saber lo que es importante tener en cuenta para que el preservativo no se rompa y quedemos expuestos durante el sexo. Otros métodos anticonceptivos, como la píldora, los parches o los espermicidas no pueden ayudar a prevenir el contagio de una ETS.
Adicionalmente, se recomienda tener cuidado con las jeringas, que deberán ser siempre de uso personal y evitar tatuarse en lugares que no cuentan con las medidas sanitarias adecuadas. Si vas a realizarte un tatuaje o perforación, asegúrate de que la jeringa o aguja que se emplea para ello está empaquetada y es abierta por primera vez para su uso en ese momento.
Recuerda siempre consultar con un médico si tienes dudas. Y no olvides hablar abierta y honestamente con tu pareja si sufres esta enfermedad, incluso si no presentas síntomas.
[1] World Health Organization, Hepatitis B Fact Sheet. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/hepatitis-b
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